Ciudad de México, 7 mar (EFE).- “No las dejan vivi’, no las dejan respira’” es la potente estrofa de ‘Grito’, la canción con la que el cuarteto de música popular española Las Migas denuncia el machismo, un problema que han venido “señalando a lo largo de siete discos” al notar su avance en países como México y España, afirma a EFE la guitarrista Marta Robles.
“Estamos frente a un retroceso en el que niños y adolescentes piensan que los hombres están por encima de las mujeres. Nos parece tan cobarde, tan horrible esa actitud de aplastar a las mujeres que haremos canciones contra esto hasta que pare”, asegura la fundadora de la primera banda exclusivamente femenina dedicada al flamenco en la capital mexicana.
La sevillana y sus “hermanas musicales”, Alicia Grillo (guitarra), Laura Pacios (violín) y Paula Ramírez (vocalista), lamentan escuchar que en México al menos 10 mujeres son asesinadas al día y destacan que son las mexicanas a quienes “no las dejan vivir ni respirar” por el simple hecho de ser ellas.
‘Grito’ se siente como un manifiesto feminista en el que Las Migas, junto con las “superpoderosas” gallegas Tanxugueiras, se apropian del flamenco -inspirado en la tradición de la malagueña de la Trini- para reclamar la libertad y la igualdad de todas en versos que laten con la fuerza de consignas del 8M popularizadas en México, como: “Si tocan a una, respondemos todas”.
El flamenco en México
El tema que fue interpretado frente a cientos de mexicanas de todas las edades el 1 de marzo en el Teatro Cantoral de la Ciudad de México, el único destino de Latinoamérica que el ensamble femenino eligió para compartir el repertorio de ‘Flamencas’, su más reciente disco galardonado en los Latin Grammy a mejor álbum de música flamenca.
Asomando la mirada entre su brazo y su violín, Pacios, la más joven del grupo, recuerda haber visto aquella noche a un público diverso, “de entre seis y 120 años”, bromea, al asegurar que “la magia” de Las Migas es que su música, como el flamenco mismo, “no tiene rango de edad”, a diferencia de otras propuestas artísticas.
Además, confirma que es un género vivo en el país, ya que entre la audiencia, superada en número por mujeres y algunos hombres, “había niñas que bailan flamenco”, muchas de ellas conectadas con la danza, pero también con las letras de canciones que abordan temas complejos como la violencia de género o la reivindicación de la vejez, como en ‘Hacerme viejo’.
Incomodar con la raíz
Pacios, de 24 años, es parte de esta banda de mujeres que llevan más de dos décadas “heredando conocimientos” de la música tradicional de su país, y con esa experiencia celebra que la nueva generación de artistas, como Rosalía, C.Tangana, Bad Bunny o Milo J, en Argentina, utilicen los ritmos más apegados a la raíz para “incomodar” sobre los asuntos del presente.
“Hemos evolucionado”, dice, pero “la música tradicional es del pueblo y tiene que seguir siendo del pueblo”, porque además, “en este contexto político y social” estamos regresando a ese punto en el que antiguamente se utilizaba “el canto para decir las cosas de las que se nos prohibía hablar”.
“Es bonito ver esa evolución en la que cada persona coge esa música de raíz para decir, a su manera, lo que tiene dentro”, ahonda.
Por eso, “hemos querido llamarnos ‘Flamencas’” en este disco, agrega Robles, ya que es “una forma de reivindicarnos como mujeres flamencas” que durante 21 años han estado “en contacto con su raíz”.
“Hemos heredado lo que deja la compañera anterior”, resalta sobre integrantes que han volado en solitario, como la exvocalista Silvia Pérez Cruz, o la influencia de referentes históricos como la sevillana Pastora Pavón (1890-1969), de nombre artístico La Niña de los Peines.
Las Migas se despidieron de México para continuar su gira en España, donde ofrecerán conciertos en el marco del 8M, aunque prometen regresar con la mirada puesta en una deseada colaboración con la cantautora mexicana Silvana Estrada.
Ana Báez