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Sri Lanka finaliza la búsqueda activa de los náufragos iraníes y apela a la neutralidad

Colombo, 7 mar (EFE).– La Armada de Sri Lanka dio este sábado por finalizada la fase activa de búsqueda de supervivientes del naufragio de la fragata iraní IRIS Dena, hundida por un submarino de EE.UU, tras descartar la posibilidad de hallar a más tripulantes con vida y centrar ahora sus esfuerzos en la gestión diplomática de los marinos rescatados.

El portavoz naval, Buddhika Sampath, confirmó a EFE que tras auxiliar a 32 supervivientes y recuperar 84 cadáveres, el operativo entra en una fase de vigilancia pasiva.

La decisión se produce en medio de una discrepancia en el manifiesto de la nave, mientras las estimaciones iniciales de Colombo situaban en 180 el número de personas a bordo, Teherán sostiene que la tripulación era de 130 efectivos.

La fragata se hundió el pasado miércoles tras ser alcanzada por un torpedo estadounidense cuando este esperaba por el permiso de Colombo para entrar en sus aguas territoriales, tras volver de la revista naval MILANO 2026 en la costa india, como parte de una flotilla iraní.

Desde Nueva Delhi, donde participa en el foro Raisina Dialogue, el ministro de Exteriores esrilanqués, Vijitha Herath, evitó hoy confirmar si existe presión de Washington para evitar la repatriación de los marinos.

"Creo que tenemos que seguir la UNCLOS (Convención del Mar) (...) si podemos restablecer las leyes internacionales, podremos enfrentar cualquier desafío como país", afirmó al ser consultado sobre el destino de los marineros iraníes.

Herath insistió en que todas las medidas tomadas han sido por "vía humanitaria" y que la salida de los iraníes de la isla se realizará siguiendo las leyes internacionales.

Simultáneamente, un segundo buque iraní, el IRIS Bushehr, se encuentra atracado en Colombo por daños en sus motores. Según las autoridades, una vez que la tripulación sea trasladada a una ubicación segura en la Provincia Occidental, el navío será remolcado a la base de Trincomalee para despejar el puerto comercial de la capital.

El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, citó esta semana la Convención de La Haya de 1907 como el marco que obliga a la isla a gestionar la presencia de estos activos militares extranjeros sin comprometer su neutralidad, ante una ola de críticas que apuntan que el retraso del permiso al IRIS Dena dejó expuesto al buque al ataque estadounidense.