Washington, 6 may (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este miércoles el sobrecoste de su polémico gran proyecto de salón de baile en la Casa Blanca argumentando que el aumento millonario en su presupuesto se debe a "cambios necesarios" en el tamaño y la seguridad del edificio.
En un mensaje en su red Truth Social, el presidente afirmó que el salón de baile "se está erigiendo con rapidez en el lado este de la Casa Blanca" y afirmó que aunque "el precio original era de 200 millones de dólares" la construcción finalizada "con el doble de tamaño y la máxima calidad, costará algo menos de 400 millones de dólares".
"La única razón por la que el costo ha cambiado es que, tras estudios en profundidad, se determinó que tiene aproximadamente el doble de tamaño y una calidad muy superior a la propuesta original, que no habría sido adecuada para acoger los eventos, reuniones e incluso futuras investiduras necesarias", advirtió Trump.
Según el mandatario, el salón de baile "¡será magnífico, seguro y protegido!"
"Este cambio era necesario, se decidió hace mucho tiempo, pero la prensa de 'noticias falsas' no lo informó, intentando que pareciera un sobrecoste. En realidad, se está terminando antes de lo previsto y por debajo del presupuesto", insistió.
El mensaje de Trump llega en medio de críticas después de que senadores republicanos propusieran destinar 1.000 millones de dólares para garantizar la seguridad del nuevo edificio, incluidos en un proyecto de ley para la financiación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Esta propuesta llega tras el intento de asesinato contra el presidente durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca y su exigencia de acelerar la construcción del salón de baile como consecuencia, con la justificación de que es necesario contar con un espacio de alta seguridad dentro del perímetro de la casa presidencial.
Desde la presentación del proyecto, de unos 8.000 metros cuadrados y diseñado para acoger entre 650 y 1.000 invitados para cenas y eventos de Estado, Trump ha asegurado que su construcción sería financiada por donaciones privadas.
En marzo pasado reveló la construcción de un enorme complejo militar debajo del salón de baile, que contará con cristales blindados y techos y cubiertas a prueba de drones.
Desde que el presidente comenzó las obras de demolición de toda el Ala Este para realizar el proyecto, historiadores y organizaciones de conservación han denunciado las apresuradas obras en un área con importante valor histórico y simbólico por no haberse abordado con suficiente aviso, ni contar con el aval de los legisladores.
Las reformas de la Casa Blanca se han convertido en una de las obsesiones del líder republicano, que aprovecha cualquier oportunidad para presumir de los cambios y del legado que va a dejar en el complejo presidencial, incluido el Despacho Oval, que ha cubierto de filigranas y marcos dorados.